LG 32GR93U-B 31.5 4K Ultra HD IPS 144Hz G-SYNC Negro

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LG 32GR93U-B 31.5 4K Ultra HD IPS 144Hz G-SYNC Negro


LG 32GR93U-B Opiniones: 4K a 144 Hz, HDMI 2.1 e IPS de 1 ms para combinar PC y consola sin renunciar a nitidez

El LG 32GR93U-B es un monitor gaming UltraGear de 31,5 pulgadas que busca un equilibrio especialmente interesante entre resolución, velocidad y versatilidad. Su panel IPS ofrece 3840 x 2160 píxeles, alcanza 144 Hz, tiene un tiempo de respuesta especificado de 1 ms GtG en el modo más rápido y es compatible tanto con NVIDIA G-SYNC como con AMD FreeSync Premium. A esto se añaden dos entradas HDMI 2.1 y DisplayPort 1.4 con DSC, de manera que no está pensado únicamente para un PC potente: también encaja muy bien en un escritorio donde se conectan una PlayStation 5 o una Xbox Series X.

Su principal virtud no es tener una característica extraordinaria de forma aislada. Existen monitores 4K de 32 pulgadas con 160 Hz, modelos Mini LED con un HDR muy superior e incluso alternativas OLED con negros perfectos. Lo que hace especialmente bien el 32GR93U-B es reunir las características que realmente importan para un uso gaming mixto dentro de una configuración bastante equilibrada: panel IPS 4K, 144 Hz, 1 ms GtG, HDMI 2.1, VRR, G-SYNC Compatible, FreeSync Premium y una cobertura DCI-P3 típica del 95 %.

También resulta importante entender sus límites. Su certificación es VESA DisplayHDR 400, el brillo típico es de 400 cd/m² y el contraste típico de 1000:1. Por tanto, puede reproducir contenido HDR y dispone de una gama de color amplia, pero no debe confundirse con un monitor Mini LED DisplayHDR 1000 ni con un OLED. Si la prioridad absoluta son negros muy profundos y un HDR de gran impacto, hay alternativas técnicamente superiores.

En cambio, para quien quiere utilizar la misma pantalla para jugar a alta frecuencia, conectar consolas, trabajar con texto en 4K, editar contenido de forma ocasional y disfrutar de una diagonal considerable sin recurrir a una pantalla ultrapanorámica, el planteamiento del LG resulta mucho más fácil de justificar.

Lo mejor de LG 32GR93U-B

El primer punto fuerte es la combinación de 31,5 pulgadas y resolución 4K UHD. Los 3840 x 2160 píxeles en esta diagonal proporcionan una densidad próxima a 140 píxeles por pulgada, suficientemente alta para mostrar textos, interfaces y gráficos con una definición claramente superior a la de un monitor QHD de tamaño similar.

Esta característica tiene un beneficio que va más allá de los videojuegos. Durante el día se puede aprovechar el espacio de trabajo de una pantalla 4K para edición, navegador, programación, hojas de cálculo o aplicaciones creativas, mientras por la noche se dispone de la misma resolución que utilizan de forma nativa PS5 y Xbox Series X para sus modos de salida 4K.

El segundo punto fuerte son los 144 Hz. El salto respecto a 60 Hz es muy perceptible en movimientos de cámara, desplazamientos rápidos y respuesta visual general. Una tarjeta gráfica suficientemente potente puede aprovechar tasas superiores a 120 FPS en juegos competitivos, mientras los títulos menos exigentes pueden ejecutarse cerca del máximo del panel incluso en 4K.

LG combina esa frecuencia con un tiempo de respuesta de 1 ms GtG en el modo Faster. Conviene interpretar correctamente esta cifra: corresponde al ajuste de respuesta más rápido y no significa que absolutamente todas las transiciones del panel tengan exactamente un milisegundo en cualquier configuración. Aun así, muestra claramente que el panel está concebido para gaming y no es simplemente un monitor IPS 4K de productividad al que se ha añadido una frecuencia alta.

La tercera ventaja competitiva es la conectividad. Dispone de dos HDMI 2.1 y un DisplayPort 1.4. Para alcanzar 4K a 144 Hz se necesita una tarjeta gráfica compatible utilizando DisplayPort 1.4 con DSC o HDMI 2.1. Esta combinación permite mantener conectados, por ejemplo, un PC mediante DisplayPort y dos consolas o dispositivos HDMI sin intercambiar continuamente cables.

La cuarta ventaja es el soporte de frecuencia variable. El 32GR93U-B es compatible con NVIDIA G-SYNC y AMD FreeSync Premium, además de VRR. Esto resulta particularmente importante en 4K porque mantener exactamente 144 FPS es difícil incluso con tarjetas gráficas potentes. Cuando la tasa de imágenes fluctúa, la sincronización adaptativa ayuda a evitar tearing y a mantener una sensación de movimiento más uniforme.

Finalmente, su panel IPS proporciona ángulos de visión de 178 grados y una cobertura DCI-P3 típica del 95 %. LG entrega además un informe de calibración y especifica calibración de color de fábrica. No lo convierte automáticamente en un monitor profesional para trabajos de color críticos, pero sí aumenta su versatilidad frente a pantallas gaming enfocadas exclusivamente a velocidad.

  • 4K UHD en 31,5 pulgadas: ofrece mucha definición tanto en juegos como en productividad.
  • 144 Hz y 1 ms GtG: combina resolución elevada con una respuesta propia de un monitor gaming.
  • Dos HDMI 2.1 más DisplayPort 1.4: facilita combinar PC y consolas de nueva generación.
  • G-SYNC Compatible y FreeSync Premium: ayuda a mantener fluidez cuando los FPS no coinciden exactamente con la frecuencia del monitor.
  • IPS con 95 % DCI-P3: proporciona una reproducción cromática amplia y buenos ángulos de visión.

La característica que realmente lo diferencia

La característica que realmente hace interesante al LG 32GR93U-B es el equilibrio entre 4K, 144 Hz y conectividad HDMI 2.1 dentro de una pantalla IPS de 31,5 pulgadas. Ninguna de estas especificaciones es exclusiva, pero juntas convierten el monitor en una solución especialmente versátil para un escritorio gaming moderno.

Un monitor 4K de 60 Hz puede ofrecer la misma definición estática, pero desaprovecha gran parte de las posibilidades de un PC gaming potente. Un modelo QHD de 240 Hz será mejor para competición pura, pero ofrece menos definición y no aprovecha de la misma manera la salida 4K de las consolas. Un Mini LED o un OLED puede superar claramente al LG en HDR y contraste, aunque introduce otro posicionamiento y otras prioridades.

El 32GR93U-B se encuentra precisamente en medio de esos escenarios. Los 144 Hz son suficientemente altos para que los movimientos sean muy fluidos y, al mismo tiempo, 4K mantiene la imagen detallada. En juegos de aventura, conducción, estrategia, simulación o títulos AAA, esta combinación puede resultar más equilibrada que perseguir 240 o 360 Hz reduciendo resolución.

HDMI 2.1 amplía además su utilidad. Una consola moderna puede utilizar 4K, 120 Hz y VRR en títulos compatibles, mientras un PC puede alcanzar los 144 Hz del monitor. El resultado es una pantalla que no obliga a elegir entre un monitor de PC y una solución preparada para consola.

La principal contrapartida está en el HDR. DisplayHDR 400 significa que puede trabajar con HDR10 y ofrecer un brillo típico considerable, pero no dispone del nivel de control de iluminación de un Mini LED avanzado. Los compradores que interpreten “HDR” como sinónimo de negros casi perfectos y reflejos extremadamente luminosos deberían mirar modelos como Philips Evnia 32M2N6800M o pantallas OLED.

¿Para quién tiene especialmente sentido?

El LG 32GR93U-B tiene especialmente sentido para un jugador de PC con una tarjeta gráfica capaz de mover resoluciones elevadas. En títulos competitivos menos exigentes se pueden aprovechar los 144 Hz, mientras en juegos AAA G-SYNC Compatible o FreeSync Premium ayudan cuando la tasa de imágenes cae por debajo de esa cifra.

También es especialmente recomendable para quien utiliza PC y consola en el mismo escritorio. Las dos conexiones HDMI 2.1 permiten mantener conectados dispositivos modernos, mientras DisplayPort 1.4 puede reservarse para el ordenador. La diagonal de 31,5 pulgadas resulta además suficientemente grande para jugar a cierta distancia con mando sin convertirse en una pantalla desproporcionada para utilizar teclado y ratón.

Otro perfil apropiado es el usuario híbrido que trabaja y juega en el mismo ordenador. La resolución 4K proporciona mucho espacio para aplicaciones y gran definición tipográfica, y el panel IPS evita algunos de los compromisos de otros tipos de panel cuando se utiliza para productividad general.

Tiene menos sentido para un jugador de esports cuya prioridad absoluta sean 240, 360 o 500 Hz. Tampoco es la elección más adecuada para quien quiere la mejor experiencia HDR posible. En esos dos extremos existen monitores mucho más especializados.

Comparación con 10 alternativas

LG 32GR93U-B vs Gigabyte M32U

El Gigabyte M32U es uno de los rivales más directos. Utiliza un panel SS IPS de 31,5 pulgadas, resolución 3840 x 2160, 144 Hz, contraste típico 1000:1 y certificación DisplayHDR 400. También dispone de dos HDMI 2.1 y DisplayPort 1.4.

El LG tiene ventaja en brillo típico, con 400 cd/m² frente a los 350 cd/m² especificados por Gigabyte, y declara un 95 % DCI-P3 frente al 90 % del M32U. Para juegos y contenidos de gama amplia, son pequeñas diferencias favorables al 32GR93U-B.

El Gigabyte responde con funciones especialmente útiles para productividad: incorpora USB-C y KVM, además de altavoces de 3 W x 2. Si se conecta un portátil y un sobremesa al mismo monitor, el KVM puede resultar más importante que la diferencia de brillo. El LG es especialmente atractivo para un uso PC/consola; el M32U puede ser más completo como centro de varios ordenadores.

LG 32GR93U-B vs Dell G3223Q

El Dell G3223Q utiliza un panel Fast IPS de 32 pulgadas, 4K a 144 Hz, 1 ms GtG en modo extremo y dos HDMI 2.1. También ofrece 95 % DCI-P3 y 99 % sRGB, por lo que ambos modelos están muy próximos en resolución, velocidad y cobertura cromática.

El Dell alcanza hasta 600 cd/m² de brillo máximo especificado y utiliza FreeSync Premium Pro, lo que le proporciona una ventaja para HDR respecto al DisplayHDR 400 del LG. El 32GR93U-B responde con su ecosistema UltraGear, compatibilidad G-SYNC declarada por LG, funciones como Black Stabilizer, Dynamic Action Sync y un diseño con iluminación hexagonal trasera.

Para HDR, el Dell tiene argumentos más fuertes. Para quien priorice la combinación de funciones gaming de LG, compatibilidad adaptativa con tarjetas NVIDIA y AMD y una ergonomía UltraGear conocida, el 32GR93U-B sigue siendo muy competitivo.

LG 32GR93U-B vs ASUS ROG Strix XG32UQ

El ASUS ROG Strix XG32UQ es un Fast IPS de 32 pulgadas con resolución 4K. Alcanza 144 Hz de forma nativa y puede llegar a 160 Hz mediante overclocking. ASUS especifica 450 cd/m² típicos, picos HDR de 600 cd/m², 96 % DCI-P3 y contraste 1000:1.

ASUS tiene, por tanto, una ventaja objetiva en frecuencia máxima, brillo y capacidad HDR. También está claramente orientado al segmento entusiasta y dispone de numerosas funciones ROG.

El LG no pretende superarlo por cifras máximas. Sus 144 Hz son suficientes para el objetivo del producto y mantiene dos HDMI 2.1, G-SYNC Compatible y FreeSync Premium. El XG32UQ resulta más interesante para quien quiera 160 Hz y HDR600; el LG es una alternativa equilibrada si esas prestaciones adicionales no son prioritarias.

LG 32GR93U-B vs MSI MAG 323UPF

El MSI MAG 323UPF es uno de los competidores que más claramente supera al LG en especificaciones puras. Su Rapid IPS de 32 pulgadas alcanza 160 Hz, tiene 1 ms GtG, brillo típico de 440 nits, pico de 600 nits, DisplayHDR 600 y FreeSync Premium Pro.

Además, incorpora USB-C con DisplayPort Alt Mode y entrega de energía de hasta 90 W. Esto permite conectar un portátil mediante un solo cable para imagen y carga, una posibilidad que el LG 32GR93U-B no ofrece.

La ventaja del LG está en una configuración más sencilla y en su compatibilidad G-SYNC oficialmente indicada, junto con las funciones UltraGear. Pero si se necesita USB-C de 90 W, 160 Hz o HDR600, el MSI es objetivamente más completo. El LG tiene más sentido cuando la prioridad son PC gaming y consolas conectados mediante DP/HDMI y no un portátil USB-C.

LG 32GR93U-B vs BenQ MOBIUZ EX3210U

El BenQ MOBIUZ EX3210U comparte muchas características básicas: panel IPS de 32 pulgadas, 3840 x 2160, 144 Hz, HDMI 2.1 y FreeSync Premium Pro. Sin embargo, alcanza 600 nits de pico HDR, DisplayHDR 600 y una cobertura declarada del 98 % P3.

BenQ incorpora además un sistema de sonido 2.1 formado por dos altavoces de 2 W y un woofer de 5 W, junto con tecnologías HDRi y numerosas funciones Eye-Care. El LG no integra altavoces, por lo que el BenQ es considerablemente más autosuficiente.

El 32GR93U-B responde con 1 ms GtG frente a los 2 ms GtG especificados por BenQ y un diseño más enfocado a quien ya utiliza auriculares o altavoces externos. Si sonido integrado y HDR son prioritarios, el EX3210U es superior; si se busca principalmente una pantalla rápida para un setup gaming con audio independiente, el LG sigue teniendo mucho sentido.

LG 32GR93U-B vs Acer Predator XB323QK V3

El Acer Predator XB323QK V3 es otro monitor IPS 4K de 31,5 pulgadas, pero aumenta la frecuencia hasta 160 Hz y especifica tiempos de respuesta de hasta 0,5 ms. Ofrece 400 cd/m², DisplayHDR 400, 95 % DCI-P3, dos HDMI 2.1 y DisplayPort 1.4.

Sobre el papel, el Acer supera al LG en frecuencia máxima y tiempo de respuesta mínimo anunciado. Ambos son mucho más parecidos en brillo, HDR, cobertura cromática y conectividad.

El LG tiene como argumentos su compatibilidad explícita con G-SYNC y FreeSync Premium, calibración de fábrica y funciones UltraGear. El Acer es preferible para quien quiera alcanzar 160 Hz; el LG sigue siendo especialmente equilibrado para 4K/144 y uso mixto con consola.

LG 32GR93U-B vs Philips Evnia 32M2N6800M

El Philips Evnia 32M2N6800M mantiene las 31,5 pulgadas, resolución 4K y 144 Hz, pero utiliza retroiluminación Mini LED y alcanza certificación DisplayHDR 1000. Esta diferencia transforma especialmente la reproducción HDR.

Un sistema Mini LED puede controlar la iluminación de distintas zonas de la pantalla con mucha mayor precisión que la retroiluminación convencional del LG. El resultado son reflejos más luminosos y negros más profundos en escenas HDR, aunque no llega al control por píxel de un OLED.

El LG es una solución más sencilla y se centra en ofrecer IPS rápido, HDMI 2.1 y sincronización adaptativa sin convertir el HDR en su característica principal. Si el comprador busca fundamentalmente impacto visual en juegos HDR y películas, el Philips es mejor. Si busca un monitor gaming 4K IPS convencional y equilibrado, el LG puede resultar más racional.

LG 32GR93U-B vs Corsair XENEON 32UHD144

El Corsair XENEON 32UHD144 utiliza un panel IPS de 32 pulgadas con resolución 4K y 144 Hz, por lo que compite directamente con el LG. También está orientado a equipos gaming de gama alta y proporciona sincronización adaptativa y conectividad moderna.

Corsair destaca por una cobertura cromática especialmente amplia gracias a su tecnología Quantum Dot y por incluir USB-C en su conjunto de conexiones. Esto puede resultar especialmente útil para creadores que alternan un PC gaming con un portátil.

El LG tiene una propuesta más centrada en las conexiones tradicionales de gaming mediante HDMI 2.1 y DisplayPort y ofrece un tiempo de respuesta de 1 ms GtG junto con sus funciones UltraGear. El Corsair puede resultar más interesante para un escritorio híbrido con USB-C; el LG es muy coherente para un equipo dedicado principalmente a PC y consola.

LG 32GR93U-B vs Samsung Odyssey G7 G70B 32

El Samsung Odyssey G7 G70B de 32 pulgadas combina panel IPS, resolución 4K y 144 Hz, por lo que sus características fundamentales son muy parecidas a las del LG. Samsung añade funciones Smart TV y Gaming Hub en esta generación, permitiendo acceder a aplicaciones y determinados servicios sin depender permanentemente del PC.

El LG 32GR93U-B es un monitor más tradicional. No pretende sustituir parcialmente a un televisor ni integra una plataforma Smart completa. Esto puede ser una ventaja para quien solo quiere una pantalla gaming directa, sin capas adicionales de software.

Samsung es preferible si las aplicaciones de streaming y las funciones inteligentes tienen valor. El LG resulta especialmente atractivo para quien prioriza 1 ms GtG, G-SYNC Compatible, FreeSync Premium y un uso convencional mediante PC, PS5 o Xbox.

LG 32GR93U-B vs LG 32GQ950-B

El LG 32GQ950-B permite entender perfectamente la posición del 32GR93U-B dentro de la propia gama UltraGear. Ambos ofrecen 31,5 pulgadas, resolución 4K, 144 Hz, 1 ms GtG, dos HDMI 2.1 y compatibilidad con G-SYNC y FreeSync.

El 32GQ950-B utiliza un panel Nano IPS, cubre más del 98 % de DCI-P3 y alcanza DisplayHDR 1000, con un brillo especificado muy superior. Es, por tanto, una alternativa claramente más avanzada para HDR y reproducción cromática.

El 32GR93U-B no es mejor en esos apartados. Su ventaja está en ofrecer el núcleo de la experiencia gaming que muchos compradores realmente buscan —4K, 144 Hz, IPS rápido, HDMI 2.1 y VRR— sin necesitar las prestaciones HDR superiores del 32GQ950-B. Si HDR1000 y una gama cromática más amplia son prioritarios, el 32GQ950-B es la elección superior.

¿En qué es mejor que sus competidores?

Después de comparar las diez alternativas queda claro que el LG 32GR93U-B no domina todas las especificaciones. MSI MAG 323UPF y ASUS XG32UQ alcanzan 160 Hz. Philips Evnia 32M2N6800M y LG 32GQ950-B ofrecen un HDR muy superior. Gigabyte M32U incorpora KVM y USB-C. BenQ EX3210U integra un sistema de sonido 2.1. Por tanto, su atractivo no puede basarse en afirmar que es el monitor más avanzado de la categoría.

Su primera ventaja real es el equilibrio entre las características esenciales. El panel IPS de 31,5 pulgadas ofrece 4K, 144 Hz y 1 ms GtG sin sacrificar buenos ángulos de visión ni una gama de color amplia. Para un usuario que hace algo más que jugar, esta combinación tiene más utilidad práctica que un panel especializado únicamente en frecuencia.

La segunda ventaja es su adaptación al uso simultáneo con PC y consola. Dos HDMI 2.1 más DisplayPort 1.4 permiten mantener varias fuentes conectadas. PS5 y Xbox Series X pueden aprovechar sus modos de alta frecuencia y VRR cuando el juego los admite, mientras un PC compatible puede llegar a 4K y 144 Hz.

La tercera ventaja es ofrecer soporte para los dos grandes ecosistemas de sincronización adaptativa. LG especifica NVIDIA G-SYNC Compatible y AMD FreeSync Premium. Esto reduce la dependencia de una marca concreta de tarjeta gráfica y hace que el monitor sea más fácil de conservar si posteriormente se cambia de GPU.

También resulta destacable la cobertura DCI-P3 típica del 95 % y la calibración de fábrica. No sustituye a un monitor profesional con validaciones específicas para trabajos críticos de color, pero amplía claramente su utilidad para edición de fotografía, vídeo y contenido digital frente a un monitor gaming que solo priorice velocidad.

Otro punto positivo es la ergonomía. El soporte permite regular altura, inclinación y pivote, y utiliza el sistema OneClick de LG. También dispone de montaje VESA 100 x 100 mm. Una pantalla de 31,5 pulgadas ocupa bastante espacio, por lo que poder ajustar su posición correctamente resulta más importante que en un monitor pequeño.

Sus funciones gaming complementarias también son útiles sin convertirse en el centro de la experiencia. Dynamic Action Sync busca reducir retrasos de procesamiento, Black Stabilizer permite aclarar determinadas zonas oscuras, Crosshair añade un punto de mira y el contador FPS facilita supervisar la frecuencia. Son herramientas que se pueden ignorar cuando no se necesitan, pero están disponibles sin instalar hardware adicional.

En cambio, no ofrece USB-C con entrega de energía, no incorpora KVM y tampoco tiene altavoces. Estos son compromisos reales. Un usuario que quiera conectar un portátil mediante un único cable debería considerar Gigabyte M32U o MSI MAG 323UPF. Quien no quiera utilizar altavoces externos puede encontrar más completo el BenQ EX3210U.

El HDR constituye su principal limitación frente a modelos superiores. DisplayHDR 400 permite trabajar con contenido HDR10, pero no proporciona el rango dinámico de un Mini LED DisplayHDR 1000. En juegos con escenas oscuras y luces intensas, esa diferencia puede ser claramente visible.

Precisamente por eso el LG resulta convincente cuando se compra por sus fortalezas reales y no por expectativas equivocadas: es fundamentalmente un monitor IPS 4K rápido y versátil, no un monitor HDR de referencia.

¿Merece la pena LG 32GR93U-B?

El LG 32GR93U-B merece especialmente la pena para quien busca un monitor de 32 pulgadas capaz de servir como pantalla principal durante muchos tipos de uso. Su principal ventaja es reunir resolución 4K, 144 Hz, respuesta de 1 ms GtG, HDMI 2.1 y sincronización adaptativa dentro de un panel IPS suficientemente versátil para gaming y productividad.

En PC, los 144 Hz tienen sentido incluso aunque no todos los juegos puedan ejecutarse a 144 FPS en 4K. FreeSync Premium y G-SYNC Compatible permiten aprovechar frecuencias variables, mientras los juegos competitivos o menos exigentes sí pueden acercarse mucho más al máximo del panel.

En consola, HDMI 2.1 es una ventaja fundamental. PS5 y Xbox Series X pueden trabajar con 4K y hasta 120 Hz en juegos compatibles, y la posibilidad de utilizar VRR mejora la experiencia cuando la tasa de imágenes varía. Para un escritorio con PC y consola, esta versatilidad es uno de sus mejores argumentos.

Frente al Gigabyte M32U, el LG ofrece más brillo típico y mayor cobertura DCI-P3 declarada, pero pierde USB-C, KVM y altavoces. La elección depende de si el monitor debe actuar también como estación de conexión para varios ordenadores.

Frente al Dell G3223Q, ASUS XG32UQ o MSI MAG 323UPF, el LG tiene una competencia especialmente fuerte. Esos modelos pueden ofrecer HDR600, mayor brillo o hasta 160 Hz. Si esas características son prioritarias, no existe razón para declarar automáticamente superior al 32GR93U-B.

La diferencia aumenta todavía más frente al Philips Evnia 32M2N6800M o al propio LG 32GQ950-B. Ambos están mucho mejor preparados para HDR. Quien juegue habitualmente a títulos cinematográficos en una habitación oscura y considere el contraste y los reflejos HDR una prioridad debería valorar esas alternativas.

Pero una especificación superior no siempre produce una compra más acertada. Muchos usuarios buscan fundamentalmente una pantalla nítida, rápida y compatible con prácticamente cualquier plataforma gaming actual. En ese escenario, el 32GR93U-B evita características muy especializadas y concentra sus prestaciones en los apartados que se utilizan constantemente.

La resolución 4K se aprovecha cada minuto, tanto jugando como trabajando. Los 144 Hz mejoran continuamente la fluidez. La sincronización adaptativa resulta útil cada vez que los FPS fluctúan. Los dos HDMI 2.1 simplifican conectar consolas. Y el panel IPS mantiene buenos ángulos de visión y una reproducción de color adecuada para usos que van más allá de jugar.

Por eso el LG 32GR93U-B tiene especialmente sentido para el comprador que no quiere elegir entre un monitor gaming y una pantalla 4K de productividad. Hace ambas funciones con bastante solvencia y añade la conectividad necesaria para convertirse en el centro de un escritorio con varios sistemas.

Sus compromisos también están claros: HDR400 no es HDR de gama alta, el contraste típico de 1000:1 es el habitual de un IPS convencional, no hay USB-C con Power Delivery, no dispone de KVM y no integra altavoces. Ninguno de estos puntos debería ocultarse porque pueden ser decisivos para determinados usuarios.

En conjunto, su principal argumento frente a sus alternativas es precisamente no depender de una única característica espectacular. El LG 32GR93U-B ofrece una combinación coherente de 4K, 144 Hz, 1 ms, IPS, HDMI 2.1, G-SYNC Compatible y FreeSync Premium. Para un PC gaming potente acompañado de PS5 o Xbox Series X, es una configuración especialmente completa. Solo cuando HDR avanzado, USB-C, KVM, sonido integrado o frecuencias superiores a 144 Hz sean prioridades claras tendrá más sentido escoger uno de sus competidores.

Ficha técnica de LG 32GR93U-B

Característica LG 32GR93U-B
Serie LG UltraGear
Año del modelo 2023
Tamaño de pantalla 31,5 pulgadas / 80 cm
Formato 16:9
Resolución 3840 x 2160 píxeles, 4K UHD
Tipo de panel IPS
Superficie Antideslumbrante
Frecuencia de actualización máxima 144 Hz
Tiempo de respuesta 1 ms GtG en modo Faster
Brillo típico 400 cd/m²
Brillo mínimo especificado 320 cd/m²
Contraste típico 1000:1
Contraste mínimo especificado 700:1
Gama de color típica 95 % DCI-P3 (CIE1976)
Gama de color mínima 90 % DCI-P3 (CIE1976)
Profundidad de color 10 bits mediante 8 bits + FRC
Número de colores 1.070 millones aproximadamente
Ángulos de visión 178° horizontal / 178° vertical
Paso de píxel 0,1818 x 0,1818 mm
HDR HDR10
Certificación HDR VESA DisplayHDR 400
NVIDIA G-SYNC G-SYNC Compatible
AMD FreeSync FreeSync Premium
VRR Sí, hasta 144 Hz con una fuente compatible
HDMI 2 entradas HDMI
Versión HDMI HDMI 2.1
DisplayPort 1 entrada
Versión DisplayPort DisplayPort 1.4
4K a 144 Hz Compatible mediante DisplayPort 1.4 con DSC o HDMI 2.1 utilizando hardware compatible
USB upstream 1 x USB 3.0
USB downstream 2 x USB 3.0
USB-C No
Salida de auriculares Sí, conector de 4 polos para sonido y micrófono
Altavoces integrados No
Calibración de fábrica Sí
Informe de calibración incluido Sí
Calibración por hardware Preparado para calibración por hardware
Software de calibración LG Calibration Studio / True Color Pro compatible
OnScreen Control Sí
Dynamic Action Sync Sí
Black Stabilizer Sí
Crosshair Sí
Contador FPS Sí
Modo Lector Sí
Flicker Safe Sí
Auto Input Switch Sí
Iluminación Hexagon Lighting trasera
Ajustes del soporte Altura, inclinación y pivote
Diseño frontal Prácticamente sin bordes en tres lados
Soporte OneClick Stand
Montaje VESA 100 x 100 mm
Dimensiones con soporte 713,9 x 611,2 x 278 mm en posición alta; 713,9 x 501,2 x 278 mm en posición baja
Dimensiones sin soporte 713,9 x 428,2 x 54 mm
Peso con soporte 8,3 kg
Peso sin soporte 6 kg
Consumo típico 65 W
Consumo máximo 70 W
Alimentación Adaptador externo, entrada 100-240 V
Accesorios principales Adaptador, cable de alimentación, cable DisplayPort, cable HDMI 2.1, cable USB A-B, informe de calibración y elementos de gestión de cable/ratón
Color Negro
Principal ventaja competitiva Equilibrio entre panel IPS 4K de 31,5 pulgadas, 144 Hz, 1 ms GtG, HDMI 2.1 y compatibilidad simultánea con G-SYNC y FreeSync Premium

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