Caja PC Darkflash A290 Midi Tower Cristal Templado ATX / M-ATX / ITX Negro

Caja PC Darkflash A290 Midi Tower Cristal Templado ATX / M-ATX / ITX Negro

Darkflash A290 Opiniones: formato ATX en solo 32 cm de fondo y cristal templado para montar un PC compacto sin renunciar a una placa completa

La Darkflash A290 es una caja Midi Tower que intenta resolver un problema bastante concreto: permitir montar una placa base ATX completa sin ocupar el volumen habitual de muchas torres ATX modernas. Sus dimensiones son de aproximadamente 320 × 190 × 433 mm, una cifra especialmente contenida en profundidad, y aun así mantiene compatibilidad con placas ATX, Micro-ATX y Mini-ITX, siete ranuras PCIe y disipadores de CPU de hasta 160 mm.

Esta versión negra analizada corresponde a la Darkflash A290 sin ventiladores preinstalados. Es importante distinguirla de otras configuraciones comerciales de la A290 que pueden suministrarse con ventiladores RGB o ARGB. La estructura básica admite hasta cinco ventiladores de 120 mm: dos delante, dos en la parte superior y uno detrás. Comprar la variante sin ventiladores permite elegir desde el principio qué modelos instalar, pero también significa que hay que incluir la ventilación en la planificación del montaje.

Su otra característica visible es el panel lateral de cristal templado, que permite mostrar placa base, tarjeta gráfica, disipador e iluminación. La estructura utiliza acero SPCC y el diseño mantiene la fuente ATX en la zona inferior. No es una caja concebida para tarjetas gráficas gigantes ni para enormes sistemas de refrigeración líquida: su límite oficial de GPU es de 260 mm. Precisamente por eso conviene valorar la A290 como una torre ATX compacta, no como un chasis destinado a configuraciones de gama extrema.

La propuesta tiene sentido para equipos gaming de gama media, ordenadores domésticos, estaciones de trabajo moderadas y configuraciones en las que se quiera conservar una placa ATX con siete ranuras de expansión, pero se prefiera una torre sensiblemente menos profunda que muchos modelos convencionales.

Lo mejor de Darkflash A290

El principal punto fuerte de la Darkflash A290 es la relación entre tamaño exterior y compatibilidad con placas base. La caja mide aproximadamente 32 cm de profundidad, 19 cm de anchura y 43,3 cm de altura. Son dimensiones contenidas para un chasis que admite una placa ATX completa.

Esto puede tener una ventaja práctica importante sobre un escritorio pequeño. Una Corsair 3000D Airflow, por ejemplo, alcanza aproximadamente 46,2 cm de profundidad, mientras que una MSI MAG Forge 100M ronda los 42,1 cm. La A290 necesita considerablemente menos espacio desde el frontal hasta la parte posterior. Si la torre se coloca sobre la mesa, esa reducción puede dejar más superficie disponible para monitor, altavoces o periféricos.

La compatibilidad con ATX, Micro-ATX y Mini-ITX es su segundo punto favorable. Existen cajas pequeñas que reducen volumen limitándose a Micro-ATX, pero la A290 mantiene soporte para ATX y siete ranuras de expansión. Esto permite utilizar placas con más ranuras PCIe, conectores y posibilidades de ampliación que una Micro-ATX equivalente.

También resulta positiva la altura máxima de 160 mm para el disipador de CPU. Teniendo en cuenta que la caja solo mide 190 mm de ancho, conservar 160 mm para el cooler permite utilizar bastantes disipadores de torre convencionales. No admite absolutamente cualquier modelo de gran tamaño, pero tampoco obliga a recurrir a un disipador de perfil bajo.

La refrigeración por aire ofrece cinco posiciones de 120 mm:

  • Frontal: hasta 2 ventiladores de 120 mm.
  • Superior: hasta 2 ventiladores de 120 mm.
  • Trasera: 1 ventilador de 120 mm.

La configuración permite crear un flujo bastante convencional: aire fresco entrando desde el frontal y aire caliente saliendo por la zona superior y trasera. En la variante sin ventiladores esto requiere comprarlos aparte, pero también evita pagar por ventiladores básicos que posteriormente se sustituyan por otros más silenciosos o con una iluminación determinada.

El cristal templado constituye otro punto favorable para quien cuide la estética. Frente a una ventana acrílica, el cristal resiste mejor los pequeños arañazos del uso cotidiano y proporciona una apariencia más limpia. Además, deja visibles los componentes y permite aprovechar iluminación RGB o ARGB instalada en ventiladores, memoria, placa base o disipador.

Entre sus ventajas competitivas más claras se encuentran:

  • Profundidad de solo 320 mm: resulta especialmente compacta para admitir placas ATX completas.
  • Disipadores de hasta 160 mm: conserva una compatibilidad razonable con refrigeración por aire pese a sus 190 mm de anchura.
  • Siete ranuras PCIe: mantiene la capacidad de expansión habitual de una torre ATX.
  • Cinco posiciones para ventiladores de 120 mm: permite diseñar un flujo de aire frontal-superior-trasero adaptado al hardware.
  • Panel lateral de cristal templado: ofrece una presentación más cuidada que una caja cerrada o con ventana acrílica.

La conectividad frontal oficial es sencilla: un USB 3.0, un USB 2.0, audio HD y los controles de encendido y reinicio. No incorpora USB-C. Es suficiente para periféricos básicos, memorias USB y auriculares, pero quien conecte frecuentemente varios discos externos o dispositivos USB-C puede encontrar mejor equipadas otras cajas.

La característica que realmente lo diferencia

La característica que realmente diferencia a la Darkflash A290 es poder instalar una placa ATX completa dentro de un chasis de solo 320 mm de profundidad. Hay cajas Micro-ATX todavía menores, pero conseguir un tamaño contenido conservando ATX y siete slots PCIe implica un equilibrio diferente.

La ventaja práctica aparece cuando el espacio físico es limitado. Muchas torres ATX actuales han crecido para admitir tarjetas gráficas de 350, 400 o incluso más de 420 mm, radiadores de 360 mm y grandes cantidades de ventiladores. Todo ese margen resulta excelente para hardware extremo, pero ocupa espacio incluso cuando el usuario instala una gráfica compacta, un disipador por aire y una única unidad SSD.

La A290 toma la dirección contraria. Acepta gráficas de hasta 260 mm y aprovecha esa limitación para reducir profundidad. Si la tarjeta gráfica que se va a instalar mide 220, 240 o 250 mm, tener espacio interno para una GPU de 400 mm no aporta ninguna ventaja práctica.

Lo mismo sucede con el almacenamiento. La caja contempla una unidad SSD de 2,5 pulgadas y una HDD de 3,5 pulgadas. Es claramente menos que en torres grandes, pero muchos ordenadores actuales utilizan un SSD M.2 instalado directamente sobre la placa base y ni siquiera necesitan bahías SATA. Para ese tipo de montaje, dedicar mucho volumen a jaulas de discos que permanecerán vacías resulta innecesario.

Esta especialización tiene una contrapartida evidente: hay que comprobar las dimensiones de todos los componentes antes de comprar. Una tarjeta gráfica de 280, 300 o 330 mm sencillamente queda fuera de las especificaciones. La A290 es buena cuando sus límites encajan con el equipo previsto; no pretende ofrecer compatibilidad universal.

¿Para quién tiene especialmente sentido?

La Darkflash A290 tiene especialmente sentido para quien quiera montar un PC ATX relativamente compacto con una tarjeta gráfica de longitud moderada. Es una combinación interesante porque permite conservar las ventajas de una placa ATX sin asumir necesariamente el tamaño de una torre convencional de más de 40 cm de profundidad.

Puede resultar especialmente apropiada para equipos con procesadores de gama media refrigerados mediante una torre de aire de hasta 160 mm, una GPU compacta y almacenamiento principalmente M.2. En una configuración de este tipo se aprovechan sus virtudes y apenas se sufren sus limitaciones.

También tiene sentido para quien quiera elegir personalmente los ventiladores. Esta referencia no incluye ninguno, por lo que el comprador puede instalar modelos silenciosos, PWM, RGB o ARGB según sus preferencias. Una configuración básica podría utilizar dos ventiladores frontales y uno trasero; añadir dos superiores tendría más sentido en equipos que generen más calor.

Por el contrario, no es la caja apropiada para quien compre primero una GPU enorme y después busque dónde instalarla. Los 260 mm de longitud máxima deben comprobarse cuidadosamente, y no basta con mirar la familia de la tarjeta gráfica: una misma GPU puede venderse en versiones compactas de dos ventiladores y modelos de tres ventiladores considerablemente más largos.

Tampoco es la mejor elección para quien necesite numerosos discos SATA, radiadores grandes o USB-C frontal. Para esos usos existen torres más espaciosas y mejor equipadas.

Comparación con 10 alternativas

Darkflash A290 vs Corsair 3000D Airflow

La Corsair 3000D Airflow es una Midi Tower ATX considerablemente más grande. Mide aproximadamente 462 × 230 × 466 mm y admite tarjetas gráficas de hasta 360 mm, disipadores de 170 mm y fuentes de hasta 220 mm. También permite instalar radiadores frontales de hasta 360 mm y ofrece dos USB 3.2 Gen 1 frontales.

La Corsair es claramente superior para hardware grande, refrigeración líquida y futuras ampliaciones. Una GPU moderna de 300 o 340 mm cabe sin problemas, mientras que excedería los 260 mm permitidos por la A290.

La Darkflash tiene a su favor el tamaño. Sus 320 mm de profundidad frente a 462 mm de Corsair representan una diferencia de más de 14 cm. Para un equipo ATX compacto con GPU corta, la A290 ocupa bastante menos escritorio. Corsair es preferible para máxima compatibilidad; Darkflash para minimizar volumen.

Darkflash A290 vs MSI MAG Forge 100M

La MSI MAG Forge 100M admite ATX, Micro-ATX y Mini-ITX, igual que la A290, pero proporciona espacio para GPU de hasta 330 mm. Su disipador puede alcanzar los mismos 160 mm y dispone de siete slots PCIe.

MSI incluye dos ventiladores RGB frontales de 120 mm y otro trasero, además de dos USB 3.2 Gen 1 frontales. También ofrece muchas más bahías: dos de 3,5 pulgadas compatibles con 2,5 y otras tres de 2,5 pulgadas.

La A290 es considerablemente más compacta: aproximadamente 320 mm de profundidad frente a 421 mm en MSI. También permite comenzar sin ventiladores impuestos por el fabricante. La Forge 100M es mejor para GPU larga, almacenamiento y equipamiento de serie; la A290 tiene más sentido cuando la prioridad es reducir el tamaño del equipo.

Darkflash A290 vs Montech X3 Mesh

La Montech X3 Mesh es una ATX con frontal mallado que destaca por incluir nada menos que seis ventiladores: tres frontales de 140 mm, dos superiores de 120 mm y uno trasero de 120 mm. Admite gráficas de hasta 305 mm y disipadores de 160 mm.

Para quien quiera un ordenador con abundante ventilación desde el primer día, Montech proporciona mucho más equipamiento. También ofrece dos posiciones de 3,5 pulgadas y hasta cuatro para SSD de 2,5.

La Darkflash es bastante más contenida. La Montech mide aproximadamente 370 × 210 × 480 mm, mientras que la A290 se queda en 320 × 190 × 433 mm. La ventaja práctica de Darkflash aparece en escritorios pequeños y configuraciones con GPU compacta. Montech es preferible si se priorizan ventilación de serie y capacidad interna.

Darkflash A290 vs AeroCool CS-107

La AeroCool CS-107 es incluso más compacta y admite tarjetas gráficas de hasta 286 mm, pero hay una diferencia decisiva: solo es compatible con Micro-ATX y Mini-ITX. No permite instalar una placa ATX.

La Darkflash consigue mantener ATX y siete ranuras PCIe dentro de un volumen todavía contenido. También utiliza cristal templado, mientras la CS-107 recurre a una ventana lateral acrílica. Para quien quiera una placa ATX, la ventaja de la A290 es evidente.

AeroCool puede ser mejor para un montaje Micro-ATX porque ocupa todavía menos espacio y algunas variantes incluyen ventiladores. También admite dos SSD de 2,5 pulgadas frente a uno en la A290. Si se necesita ATX y se valora el cristal templado, Darkflash resulta más apropiada.

Darkflash A290 vs Darkflash DK151

La propia Darkflash DK151 es una alternativa interesante dentro del catálogo del fabricante. Mantiene soporte para ATX, Micro-ATX y Mini-ITX y ofrece cristal templado, pero aumenta la longitud máxima de GPU hasta aproximadamente 290 mm.

Eso proporciona más libertad para escoger tarjeta gráfica. Una GPU de 270 o 280 mm que no cabe oficialmente en la A290 sí puede entrar en la DK151. Esta última también tiene un formato algo diferente, con unas dimensiones aproximadas de 370 × 206 × 432 mm.

La A290 vuelve a ganar en profundidad: 320 frente a 370 mm. Son cinco centímetros que pueden importar cuando la torre se coloca encima de una mesa. La DK151 es más flexible con la GPU; la A290 es más interesante si ya se ha elegido una tarjeta corta y se busca minimizar el espacio ocupado.

Darkflash A290 vs Darkflash DK353

La Darkflash DK353 representa un salto considerable en posibilidades de expansión. Admite GPU de hasta 340 mm, disipadores de CPU de hasta 165 mm y muchas más unidades de almacenamiento. Su frontal mallado también está claramente orientado a conseguir un flujo de aire elevado.

Además, permite tres ventiladores frontales, dos superiores, uno trasero y otros dos inferiores, proporcionando bastante más capacidad de refrigeración que los cinco ventiladores de la A290.

La contrapartida es el tamaño. La DK353 ronda 385 × 195 × 449 mm. La A290 reduce la profundidad otros 65 mm. Para una configuración potente con GPU larga, la DK353 es claramente superior. Para una máquina ATX compacta con una gráfica inferior a 260 mm, la A290 aprovecha mejor el espacio.

Darkflash A290 vs Zalman S2

La Zalman S2 es una torre ATX tradicional con un diseño centrado en flujo de aire. Admite placas ATX, Micro-ATX y Mini-ITX, y proporciona mayor margen para tarjetas gráficas que la A290. También ofrece una distribución interna más convencional para montar hardware gaming.

La ventaja de la Darkflash está en sus dimensiones especialmente contenidas y en mantener un panel lateral de cristal templado dentro de ese formato. Para una configuración que no necesite una GPU larga, esos centímetros ahorrados pueden ser más útiles que disponer de espacio interior vacío.

Zalman es preferible si se quiere mayor libertad para cambiar de tarjeta gráfica en el futuro. Darkflash resulta más adecuada para quien ya sabe que utilizará componentes compactos y quiere que el tamaño exterior refleje ese hardware.

Darkflash A290 vs DeepCool CC560 V2

La DeepCool CC560 V2 es una Midi Tower mucho más orientada al flujo de aire y a componentes de grandes dimensiones. Admite placas ATX, Micro-ATX y Mini-ITX y ofrece un espacio para GPU sensiblemente mayor que los 260 mm de la Darkflash.

DeepCool también está preparada para instalar más ventiladores y sistemas de refrigeración de mayor tamaño. Esto proporciona más margen para procesadores y gráficas de elevado consumo.

La A290 responde con una filosofía diferente: reducir el chasis hasta aproximadamente 32 cm de profundidad sin eliminar la compatibilidad ATX. Para un ordenador gaming potente la CC560 V2 es más flexible; para un PC de consumo moderado que deba ocupar poco espacio, la A290 puede resultar más lógica.

Darkflash A290 vs Thermaltake Versa H18

La Thermaltake Versa H18 es una caja compacta muy conocida, pero está limitada a placas Micro-ATX y Mini-ITX. Ofrece un frontal mallado, ventana lateral y una buena distribución para configuraciones pequeñas.

La Darkflash A290 presenta la ventaja de admitir ATX y siete ranuras de expansión. Para alguien que ya dispone de una placa ATX o quiere utilizar una por sus conexiones adicionales, no es necesario pasar a una torre mucho más grande.

Thermaltake puede ser preferible si se parte de una placa Micro-ATX y se quiere optimizar específicamente el chasis alrededor de ese formato. La A290 resulta más versátil en placas base y conserva unas dimensiones reducidas pese a ello.

Darkflash A290 vs Fractal Design Pop Air

La Fractal Design Pop Air pertenece a una categoría más espaciosa y refinada. Su diseño de alto flujo de aire admite tarjetas gráficas considerablemente más largas, disipadores grandes, más almacenamiento y una configuración térmica más ambiciosa.

Fractal también presta especial atención a detalles de montaje, organización interna y acabados. Para una configuración de altas prestaciones y futuras actualizaciones, ofrece un margen que la A290 sencillamente no puede igualar.

La Darkflash tiene una ventaja física clara: es mucho más pequeña y sencilla. Si el ordenador va a utilizar una GPU de menos de 260 mm, un único SSD o almacenamiento M.2 y refrigeración por aire, buena parte del volumen adicional de la Pop Air podría quedar sin utilizar. Fractal es mejor para expansión; A290 para un montaje ATX compacto y deliberadamente contenido.

¿En qué es mejor que sus competidores?

Después de comparar la Darkflash A290 con diez cajas reales, queda claro que su principal ventaja no es la capacidad interna. Corsair 3000D, MSI MAG Forge 100M, DeepCool CC560 V2, Fractal Pop Air y varias alternativas de la propia Darkflash admiten gráficas mucho más largas y sistemas de refrigeración más ambiciosos.

Tampoco destaca por conectividad. Un USB 3.0 y un USB 2.0 son suficientes para un uso básico, pero otras cajas incorporan dos USB 3.x e incluso USB-C. Si se necesitan muchos conectores rápidos en el frontal, hay alternativas superiores.

Su verdadera ventaja está en la cantidad de compatibilidad ATX que concentra dentro de 320 × 190 × 433 mm. No es una Mini Tower Micro-ATX disfrazada de caja gaming: admite realmente ATX, mantiene siete ranuras de expansión y deja hasta 160 mm para el disipador de CPU.

Esto la diferencia especialmente de alternativas compactas como AeroCool CS-107 o Thermaltake Versa H18. Estas pueden ser incluso menores, pero sacrifican el soporte para placas ATX. La A290 permite utilizar una placa de tamaño completo y seguir manteniendo un chasis relativamente corto.

La segunda ventaja es la posibilidad de personalizar completamente la refrigeración en esta variante. Al no incluir ventiladores, no hay que desmontar modelos de serie si se desean ventiladores PWM silenciosos o un sistema ARGB concreto. Se pueden elegir directamente cinco unidades de la misma familia o comenzar con tres y ampliar posteriormente.

Eso sí, no incluir ventiladores también es una desventaja para quien quiera montar el ordenador inmediatamente con el mínimo número de componentes adicionales. MSI MAG Forge 100M y Montech X3 Mesh son claramente mejores en equipamiento de fábrica.

La tercera ventaja es el margen de 160 mm para refrigeración de CPU. Es una cifra razonable para una caja de solo 190 mm de ancho y permite escoger entre numerosos disipadores de torre. La clave vuelve a estar en comprobar las dimensiones exactas antes de comprar.

El panel de cristal templado completa la propuesta. Permite montar un equipo compacto sin renunciar a la estética de una torre gaming moderna. Con ventiladores ARGB, memoria iluminada o un disipador atractivo, los componentes permanecen visibles a través del lateral.

Sus ventajas reales pueden resumirse así:

  • Solo 320 mm de profundidad manteniendo ATX: es su característica más interesante frente a Midi Towers convencionales.
  • Siete ranuras de expansión: conserva la estructura propia de una torre ATX completa.
  • Disipador de hasta 160 mm: ofrece un margen razonable para refrigeración por aire pese al chasis estrecho.
  • Hasta cinco ventiladores de 120 mm: permite organizar entrada frontal y extracción superior/trasera.
  • Cristal templado: proporciona una estética más cuidada para componentes e iluminación.

Hay, no obstante, una limitación que debe comprobarse antes que cualquier otra: la GPU no puede superar los 260 mm según la especificación oficial de Darkflash. En el mercado actual existen numerosas tarjetas que exceden ampliamente esa longitud. Por tanto, no debería comprarse la caja antes de verificar la medida exacta de la gráfica concreta.

El almacenamiento también está limitado a una posición de 2,5 pulgadas y otra de 3,5 pulgadas en la documentación oficial. Para un ordenador moderno con uno o varios SSD M.2 en la placa esto puede ser irrelevante. Para quien conserve varios discos duros mecánicos, no lo es.

¿Merece la pena Darkflash A290?

La Darkflash A290 merece la pena cuando se entiende correctamente qué intenta hacer. No busca ser una caja ATX enorme preparada para cualquier tarjeta gráfica; busca permitir una configuración ATX dentro de un volumen sensiblemente menor.

Su principal ventaja es precisamente esa profundidad de 320 mm. Una Corsair 3000D necesita alrededor de 462 mm, una MSI MAG Forge 100M unos 421 mm y una Montech X3 Mesh unos 370 mm. La diferencia puede ser muy perceptible si el ordenador permanece encima del escritorio.

La reducción de tamaño no obliga a utilizar Micro-ATX. Se puede instalar una placa ATX completa y conservar siete slots PCIe. Esto hace que la A290 sea especialmente interesante para alguien que ya tenga una placa ATX o quiera una por sus ranuras y conectividad, pero no pretenda instalar una GPU enorme.

También está bien resuelto el margen para el disipador. Los 160 mm permiten utilizar numerosas torres de refrigeración por aire y coinciden, de hecho, con lo que ofrecen cajas bastante mayores como MSI MAG Forge 100M y Montech X3 Mesh.

Frente a estas alternativas, la Darkflash sacrifica principalmente longitud de GPU y almacenamiento. Los 260 mm son una restricción seria que debe asumirse conscientemente. Una tarjeta de dos ventiladores relativamente corta puede encajar perfectamente; muchas tarjetas de tres ventiladores no lo harán.

Por este motivo, la A290 tiene especialmente sentido cuando se diseña el ordenador como un conjunto. Elegir una GPU compacta, almacenamiento M.2 y un disipador de hasta 160 mm permite aprovechar casi todo lo bueno de una placa ATX sin llenar el escritorio con una torre sobredimensionada.

La versión sin ventiladores es igualmente una cuestión de prioridades. Si el comprador no quiere pensar en refrigeración, una MSI MAG Forge 100M o Montech X3 Mesh proporcionan una experiencia más inmediata porque llegan con ventiladores. Si se iban a sustituir de todos modos por modelos PWM silenciosos o ARGB de una marca concreta, la ausencia de ventiladores en la A290 deja de ser un inconveniente importante.

Para una configuración equilibrada, tiene sentido instalar como mínimo entrada frontal y extracción trasera. En equipos que generen más calor pueden aprovecharse las dos posiciones superiores. La distribución admite un máximo de cinco ventiladores de 120 mm.

En refrigeración líquida conviene ser especialmente prudente con las fichas comerciales. Existen distribuidores que atribuyen a la A290 compatibilidad con determinados radiadores, pero la ficha oficial del fabricante consultada especifica claramente las posiciones de ventiladores y no publica una tabla de soporte de radiadores para este modelo. Por ello, no conviene comprar un AIO suponiendo su compatibilidad únicamente por poder instalar dos ventiladores de 120 mm. Hay que verificar el espacio físico del radiador, sus depósitos, grosor y posibles interferencias.

La A290 tampoco es especialmente generosa en conexiones delanteras. Un USB 3.0 y un USB 2.0 cubren teclado, pendrive, mando y otros periféricos, pero una Corsair 3000D o MSI MAG Forge 100M ofrecen dos USB rápidos. La ausencia de USB-C también puede ser relevante para accesorios modernos.

En cambio, el panel lateral de cristal templado encaja muy bien con la filosofía de la caja. No se está sacrificando la presentación visual para conseguir dimensiones compactas. El usuario puede montar un ordenador limpio y mostrarlo igual que en una torre gaming mayor.

Frente a AeroCool CS-107 y Thermaltake Versa H18, la razón para escoger la A290 es muy clara: ATX. Frente a Corsair 3000D y Fractal Pop Air, la razón es exactamente la contraria: reducir dimensiones. Frente a MSI MAG Forge 100M y Montech X3 Mesh, la elección depende de valorar más el tamaño compacto o el equipamiento y ventilación incluidos.

Por tanto, no existe una superioridad universal. Si se quiere instalar una gráfica de 330 o 360 mm, la A290 debe descartarse. Si se necesitan cuatro discos SATA, también hay opciones mejores. Si se pretende montar un radiador grande, es preferible una torre con compatibilidad oficialmente documentada para ello.

Pero para un ordenador con placa ATX, gráfica compacta de hasta 260 mm, disipador de aire de hasta 160 mm y almacenamiento principalmente M.2, la Darkflash A290 utiliza el espacio de forma bastante racional. En lugar de reservar decenas de centímetros para componentes que nunca se instalarán, mantiene unas dimensiones exteriores contenidas.

Esa es finalmente la razón más convincente para elegirla frente a muchas alternativas: no intenta ser la caja con más capacidad, sino proporcionar la capacidad necesaria para un tipo concreto de PC. Cuando el hardware encaja dentro de sus límites, su tamaño compacto, cristal templado y soporte ATX forman una combinación poco habitual y práctica.

Ficha técnica de Darkflash A290

Característica Darkflash A290
Marca Darkflash
Modelo A290
Versión analizada Negra sin ventiladores preinstalados
Formato Midi Tower / torre ATX
Color Negro
Placas base compatibles ATX, Micro-ATX y Mini-ITX
Material principal Acero SPCC
Panel lateral Cristal templado
Dimensiones 320 × 190 × 433 mm
Profundidad 320 mm
Anchura 190 mm
Altura 433 mm
Longitud máxima de GPU 260 mm
Altura máxima del disipador de CPU 160 mm
Ranuras de expansión PCIe 7
Bahías SSD 1 × 2,5 pulgadas
Bahías HDD 1 × 3,5 pulgadas
Fuente de alimentación Formato ATX, montaje inferior
Ventiladores frontales compatibles 2 × 120 mm
Ventiladores superiores compatibles 2 × 120 mm
Ventilador trasero compatible 1 × 120 mm
Número máximo de ventiladores 5 × 120 mm
Ventiladores incluidos en esta referencia No
Refrigeración líquida La ficha oficial consultada no especifica soporte de radiadores; conviene comprobar dimensiones e interferencias antes de instalar un AIO
USB frontal rápido 1 × USB 3.0 Tipo A
USB frontal adicional 1 × USB 2.0 Tipo A según la especificación oficial del modelo
USB-C frontal No
Audio frontal HD Audio
Botón de encendido Sí
Botón Reset Sí
Fuente de alimentación incluida No
Principal ventaja Compatibilidad con placas ATX completas dentro de un chasis de solo 320 mm de profundidad
Ventaja para refrigeración por aire Admite disipadores de CPU de hasta 160 mm y cinco ventiladores de 120 mm
Principal limitación La tarjeta gráfica no puede superar los 260 mm según la especificación oficial
Limitación de almacenamiento Solo una posición SSD de 2,5 pulgadas y una HDD de 3,5 pulgadas, aparte del almacenamiento instalado directamente en la placa base
Especialmente indicada para PC ATX compactos con GPU de longitud moderada, refrigeración por aire y almacenamiento principalmente M.2

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