Barra de Sonido JBL Bar 800 MK2 Dolby Atmos 7.1 Sub Inalámbrico 10 pulgadas 300W 780W

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Barra de Sonido JBL Bar 800 MK2 Dolby Atmos 7.1 Sub Inalámbrico 10 pulgadas 300W 780W


JBL Bar 800 MK2 Opiniones: surround 7.1 real con altavoces traseros desmontables y un subwoofer de 10 pulgadas que evita llenar el salón de cables

La JBL Bar 800 MK2 es una barra de sonido 7.1 que intenta resolver uno de los principales compromisos de los sistemas de cine en casa: conseguir auténtico sonido trasero sin instalar permanentemente altavoces, cables de alimentación y soportes alrededor del sofá. Su solución consiste en integrar dos altavoces surround inalámbricos y desmontables en los extremos de la propia barra. Cuando llega el momento de ver una película pueden separarse y colocarse detrás del espectador; al terminar, vuelven a conectarse a la barra para recargar sus baterías.

Esta segunda generación no debe confundirse con la JBL Bar 800 anterior. La JBL Bar 800 MK2 ofrece un sistema 7.1, 780 W de potencia total máxima especificada por JBL a un 1 % de THD, 300 W destinados al subwoofer inalámbrico de 10 pulgadas, Dolby Atmos, DTS Virtual:X, MultiBeam 3.0, PureVoice 2.0, SmartDetails, calibración acústica y conectividad Wi-Fi además de Bluetooth. JBL especifica hasta 10 horas de funcionamiento para los altavoces traseros desmontables, aunque la autonomía real depende del volumen y del contenido.

Hay un matiz importante respecto a Dolby Atmos: esta Bar 800 MK2 no es un sistema 7.1.4 con cuatro canales físicos de altura como la JBL Bar 1000 MK2. Su planteamiento es 7.1 y utiliza procesamiento Dolby Atmos junto con MultiBeam 3.0 para construir una escena tridimensional. Por ello, quien busque específicamente altavoces físicos orientados hacia el techo debería mirar la Bar 1000 MK2, Samsung HW-Q930F u otras alternativas con canales superiores dedicados.

Las ventajas competitivas reales de la Bar 800 MK2 son otras. La primera, y con diferencia la más importante, son sus surround inalámbricos desmontables. La segunda es el subwoofer inalámbrico de 10 pulgadas y 300 W, considerablemente más ambicioso que los graves integrados de una barra todo en uno. La tercera es una conectividad muy completa, con HDMI eARC, entrada HDMI, Wi-Fi, Bluetooth y compatibilidad con servicios de streaming. La cuarta es combinar esas características con funciones prácticas como PureVoice 2.0, escucha nocturna y calibración de sonido.

Lo mejor de JBL Bar 800 MK2

El mayor acierto de JBL es que los altavoces traseros no son simplemente canales virtualizados desde la parte frontal. Cuando se desacoplan de la barra y se colocan detrás del sofá, existe una fuente de sonido físicamente situada a espaldas del espectador. Esta diferencia es especialmente perceptible en películas con mezclas multicanal: un vehículo que atraviesa la escena, lluvia, disparos, ambiente de una multitud o efectos que se desplazan hacia la parte posterior pueden proceder realmente desde detrás.

La instalación es además mucho menos invasiva que la de unos altavoces surround convencionales. Los módulos llevan su propia batería, por lo que no necesitan permanecer conectados a una toma eléctrica mientras se utilizan. JBL especifica hasta 10 horas de reproducción. Una vez terminada la sesión, se acoplan de nuevo a los extremos de la barra y se recargan.

Esta solución tiene un beneficio adicional: no obliga a convertir permanentemente el salón en una sala de cine. Si durante el día se quiere una configuración limpia, los surround permanecen unidos a la barra. Para una película pueden trasladarse temporalmente detrás del sofá. Es una propuesta particularmente útil en viviendas donde no resulta posible pasar cables por paredes, rodapiés o suelo.

El segundo gran punto fuerte es el subwoofer. JBL utiliza un transductor de 10 pulgadas, aproximadamente 260 mm, y 300 W de potencia máxima especificada. La respuesta de frecuencia del sistema comienza en 35 Hz según las condiciones de medición indicadas por JBL. No sustituye a un subwoofer especializado de un sistema Hi-Fi de alto nivel, pero sí proporciona una base de graves que una barra delgada difícilmente podría generar por sí sola.

En cine, ese margen inferior tiene una aplicación práctica directa: explosiones, motores, percusión y bandas sonoras adquieren mayor presencia física. Al ser inalámbrico respecto a la señal de la barra, su colocación es además bastante más flexible, aunque necesita alimentación eléctrica.

La potencia total declarada alcanza 780 W. Conviene interpretar correctamente esta cifra: una potencia máxima no permite determinar por sí sola qué sistema suena mejor, porque influyen la eficiencia de los transductores, la distorsión, la acústica de la sala y el procesamiento. Lo interesante es cómo se distribuye el sistema entre barra, surround y un subwoofer de 300 W, más que utilizar 780 W como argumento aislado.

JBL también ha reforzado el procesamiento. MultiBeam 3.0 busca ampliar la escena sonora utilizando el procesamiento y las reflexiones de la habitación, mientras que Dolby Atmos proporciona información espacial tridimensional en contenidos compatibles. DTS Virtual:X amplía las posibilidades con contenidos DTS y virtualización.

PureVoice 2.0 está orientado a uno de los problemas más habituales de las películas modernas: diálogos difíciles de entender cuando la mezcla combina conversaciones suaves con música y efectos mucho más intensos. El sistema analiza el contenido para mantener las voces más claras sin obligar al usuario a subir continuamente el volumen.

SmartDetails persigue algo complementario: conservar pequeños sonidos y detalles de la mezcla que pueden quedar ocultos cuando hay mucha información simultánea. Estas funciones no sustituyen una buena mezcla original, pero sí pretenden adaptar la reproducción a un entorno doméstico.

La escucha nocturna es otra característica particularmente inteligente debido a los surround desmontables. JBL permite aprovechar los altavoces inalámbricos de una manera distinta para escuchar sin llenar toda la habitación de sonido. Puede resultar útil cuando otras personas están durmiendo o cuando se quiere reducir la presión sonora general.

En conectividad tampoco se queda en una barra Bluetooth. Dispone de Wi-Fi, Bluetooth, entrada óptica, una entrada HDMI y una salida HDMI eARC. El paso de vídeo admite HDR10+ y Dolby Vision, lo que permite insertar un dispositivo HDMI compatible sin renunciar a esos formatos de imagen.

A través de la red puede integrarse con servicios y ecosistemas de reproducción compatibles, incluyendo AirPlay, Google Cast y Spotify Connect, además de otras posibilidades gestionadas mediante la aplicación JBL ONE. Esto convierte la barra también en un equipo musical doméstico sin depender de mantener continuamente una conexión Bluetooth con el teléfono.

  • Surround realmente físicos y desmontables: permiten situar sonido detrás del espectador sin instalar permanentemente altavoces traseros cableados.
  • Subwoofer inalámbrico de 10 pulgadas y 300 W: proporciona graves mucho más profundos que los que puede producir únicamente una barra delgada.
  • 780 W de potencia máxima total: repartidos entre un sistema 7.1 con barra, surround y subwoofer dedicado.
  • Dolby Atmos, DTS Virtual:X y MultiBeam 3.0: amplían la escena y permiten aprovechar bandas sonoras inmersivas compatibles.
  • Wi-Fi y streaming: AirPlay, Google Cast, Spotify Connect y la aplicación JBL ONE amplían considerablemente sus posibilidades musicales.

La característica que realmente lo diferencia

La característica verdaderamente diferencial de la JBL Bar 800 MK2 son sus dos altavoces surround inalámbricos desmontables con batería. Existen muchas barras con Dolby Atmos, muchas incluyen un subwoofer y algunas incorporan altavoces traseros. Muy pocas combinan esos conceptos permitiendo que los propios extremos de la barra se conviertan temporalmente en los canales posteriores.

Un sistema Samsung HW-Q930F o LG S80TR también ofrece altavoces traseros físicos, y puede proporcionar una representación vertical más elaborada gracias a sus canales superiores. Sin embargo, esos altavoces están concebidos para permanecer instalados detrás del usuario y necesitan alimentación. JBL permite retirarlos cuando no hacen falta.

Esto cambia mucho la experiencia en un salón compartido. No hay que decidir entre renunciar al surround o colocar permanentemente dos cajas detrás del sofá. Los módulos pueden permanecer integrados visualmente en la barra durante el uso cotidiano y trasladarse solo cuando el contenido merece una experiencia envolvente completa.

JBL especifica hasta diez horas de autonomía, suficiente sobre el papel para varias películas consecutivas antes de tener que volver a cargarlos. La duración depende del volumen y del contenido, por lo que no debe entenderse como una cifra garantizada en cualquier circunstancia.

Además, los surround pueden utilizarse de formas adicionales mediante las funciones previstas por JBL. Esta flexibilidad es la razón por la que la Bar 800 MK2 puede resultar más práctica que sistemas técnicamente superiores en número de canales pero mucho más exigentes en instalación.

¿Para quién tiene especialmente sentido?

La Bar 800 MK2 está especialmente indicada para quien quiere sonido envolvente real pero no quiere una instalación permanente de altavoces traseros. Pisos de alquiler, salones diáfanos, sofás alejados de enchufes y hogares donde no se quieren cables visibles son escenarios donde su solución desmontable tiene una ventaja inmediata.

También tiene sentido para aficionados al cine que valoran especialmente los graves. El subwoofer de 10 pulgadas es uno de los componentes principales del sistema y permite reproducir bandas sonoras con una contundencia que no ofrecen las barras todo en uno sin subwoofer externo.

Otro comprador adecuado es quien utiliza diferentes marcas de televisor. La Bar 800 MK2 no depende de funciones propietarias de una televisión JBL para ofrecer sus características principales. HDMI eARC permite conectarla a televisores compatibles de Samsung, LG, Sony, TCL, Hisense, Philips y otras marcas.

Para música también resulta más versátil que una barra exclusivamente audiovisual gracias al Wi-Fi y los diferentes protocolos de streaming. Quien escucha Spotify, utiliza AirPlay o Google Cast puede enviar música directamente a través de la red compatible.

No es, en cambio, la opción más apropiada para quien quiere el mayor número posible de canales físicos de altura. En ese caso, una JBL Bar 1000 MK2 7.1.4 o una Samsung HW-Q930F 9.1.4 ofrecen una arquitectura más avanzada para Dolby Atmos. Tampoco es la alternativa más compacta: el conjunto completo con los surround acoplados supera ampliamente el metro de anchura.

Comparación con 10 alternativas

JBL Bar 800 MK2 vs JBL Bar 800

La primera generación Bar 800 ya utilizaba la idea que define esta familia: surround desmontables, sistema 5.1.2, Dolby Atmos y subwoofer inalámbrico de 10 pulgadas. Su potencia total especificada era de 720 W, con 340 W para la barra, 80 W combinados para los surround y 300 W para el subwoofer.

La Bar 800 MK2 aumenta la potencia máxima total hasta 780 W y pasa a una arquitectura 7.1 con una revisión importante del procesamiento. Incorpora MultiBeam 3.0, PureVoice 2.0 y SmartDetails, además de mantener la filosofía de surround desmontables.

La generación anterior dispone de drivers físicos orientados hacia arriba dentro de su configuración 5.1.2, algo que conviene tener en cuenta. La MK2 utiliza una arquitectura 7.1 y procesamiento Atmos diferente. Por tanto, la nueva versión mejora potencia, procesamiento y funciones, pero la elección no debe reducirse a considerar que un número de modelo más reciente gana automáticamente en cualquier aspecto.

JBL Bar 800 MK2 vs JBL Bar 1000 MK2

La Bar 1000 MK2 representa el siguiente escalón dentro de la misma generación. Mantiene surround desmontables y subwoofer de 10 pulgadas, pero pasa a 7.1.4 canales y 960 W. Incorpora drivers orientados hacia arriba tanto en la barra como en los módulos surround.

La ventaja práctica de la Bar 1000 MK2 aparece con Dolby Atmos: sus cuatro canales de altura físicos pueden crear una representación vertical más convincente. También aumenta la potencia de la barra y de los surround.

La Bar 800 MK2 conserva, sin embargo, la característica más práctica de la familia: altavoces traseros sin cables de alimentación durante su utilización y subwoofer de 10 pulgadas. Para quien quiere surround real pero no necesita una configuración 7.1.4, evita subir a un sistema más complejo.

JBL Bar 800 MK2 vs Samsung HW-Q930F

La Samsung HW-Q930F es un rival formidable para cine porque utiliza una configuración 9.1.4 con 17 altavoces, subwoofer inalámbrico y altavoces traseros incluidos. Sus canales superiores físicos ofrecen una arquitectura Atmos más ambiciosa que la configuración 7.1 de JBL.

Samsung incorpora además SpaceFit Sound Pro, Adaptive Sound, Active Voice Amplifier Pro y Q-Symphony, esta última especialmente interesante cuando se utiliza con televisores Samsung compatibles.

La ventaja de JBL es la instalación. Los surround del Q930F están pensados para permanecer detrás del sofá; los JBL se desacoplan únicamente cuando hacen falta y funcionan con batería. Para un cine en casa permanente, Samsung puede ser superior en inmersión vertical. Para un salón donde se quiere eliminar la instalación trasera cuando no se utiliza, JBL es claramente más flexible.

JBL Bar 800 MK2 vs Samsung HW-Q800F

La HW-Q800F utiliza una configuración 5.1.2 con 11 altavoces y subwoofer inalámbrico. Dispone de altavoces físicos superiores y laterales, Dolby Atmos, SpaceFit Sound Pro y Q-Symphony, pero no incluye de serie altavoces surround traseros.

La Bar 800 MK2 tiene una ventaja muy concreta: incluye dos canales traseros físicos desmontables. En películas con mezclas surround, colocar realmente un altavoz detrás del espectador puede crear una separación posterior más clara que depender exclusivamente del procesamiento frontal.

Samsung puede resultar preferible para quien tiene un televisor Samsung compatible y quiere aprovechar Q-Symphony, además de sus canales superiores físicos. JBL resulta especialmente interesante si la prioridad son los efectos procedentes realmente desde detrás sin comprar un kit trasero adicional.

JBL Bar 800 MK2 vs LG S80TR

La LG S80TR es un sistema 5.1.3 de 580 W con subwoofer y altavoces traseros incluidos. Destaca por disponer de tres canales verticales y por su integración con televisores LG mediante WOW Orchestra, WOW Interface y WOW Cast en modelos compatibles.

JBL declara una potencia máxima total superior y utiliza un subwoofer de 10 pulgadas y 300 W. Su gran diferencia vuelve a estar en que los surround son desmontables y funcionan con batería, mientras que los altavoces traseros de LG están concebidos como una instalación más permanente.

LG puede ser preferible dentro de un ecosistema LG y para quien valore sus canales verticales físicos y la integración WOW. JBL tiene más sentido si se quiere un grave especialmente contundente y la posibilidad de guardar los surround en la propia barra después de cada película.

JBL Bar 800 MK2 vs Hisense AX5125H

La Hisense AX5125H ofrece 5.1.2 canales, 500 W, Dolby Atmos, DTS:X, subwoofer inalámbrico y dos altavoces traseros inalámbricos. Es, por tanto, una alternativa real para quien busca un conjunto completo en lugar de una única barra.

La JBL dispone de mayor potencia máxima declarada, un subwoofer de 10 pulgadas y una plataforma de conectividad notablemente más amplia mediante Wi-Fi. Hisense no incorpora Wi-Fi en la AX5125H, mientras que JBL permite AirPlay, Google Cast, Spotify Connect y otros servicios compatibles a través de la red.

Hisense ofrece canales físicos de altura dentro de su configuración 5.1.2 y DTS:X, además de surround traseros. JBL destaca por el diseño desmontable de esos surround, el subwoofer más grande y su mayor versatilidad para música en red.

JBL Bar 800 MK2 vs Sonos Arc Ultra

La Sonos Arc Ultra adopta una filosofía completamente diferente. Es una barra premium todo en uno con Dolby Atmos y una plataforma multiroom especialmente madura. Puede ampliarse con un Sonos Sub y altavoces Era compatibles para construir un sistema de cine completo, pero esos componentes son independientes.

La JBL incluye desde el principio subwoofer de 10 pulgadas y dos surround físicos. Esto significa que el comprador dispone directamente de graves dedicados y sonido posterior sin añadir cajas adicionales.

Sonos puede ser claramente preferible para quien ya utiliza su ecosistema multiroom, quiere ampliar progresivamente el sistema o valora especialmente la integración entre habitaciones. JBL es más directa para quien quiere sacar el conjunto de la caja y disponer de subwoofer y surround reales desde el primer momento.

JBL Bar 800 MK2 vs Bose Smart Ultra Soundbar

La Bose Smart Ultra Soundbar integra nueve altavoces, Dolby Atmos, Wi-Fi, Bluetooth, AirPlay 2, Google Cast, Spotify y calibración ADAPTiQ. También incorpora funciones orientadas a mejorar la claridad de las voces y asistentes compatibles.

La principal diferencia es que Bose vende la barra como núcleo del sistema: para obtener graves dedicados y surround físicos hay que añadir módulos compatibles por separado. JBL incluye de serie un subwoofer de 10 pulgadas y dos altavoces traseros desmontables.

Bose puede resultar preferible para quien quiere empezar con una única barra elegante y ampliar posteriormente el equipo, o ya utiliza su ecosistema. JBL resulta más completa como sistema de cine listo para utilizar sin necesitar componentes adicionales.

JBL Bar 800 MK2 vs Sony BRAVIA Theatre Bar 8

La Sony BRAVIA Theatre Bar 8 es una barra de gama alta con 11 unidades de altavoz, Dolby Atmos, DTS:X, 360 Spatial Sound Mapping y una integración especialmente interesante con televisores BRAVIA compatibles. Su planteamiento prioriza procesamiento espacial y una barra única que puede ampliarse con subwoofer y altavoces traseros Sony.

JBL presenta una ventaja de equipamiento inmediato: el subwoofer y los surround ya forman parte del paquete. No hay que añadir posteriormente un subwoofer para obtener graves dedicados ni comprar satélites traseros para disponer de sonido físicamente detrás del sofá.

Sony puede ser preferible para un usuario de BRAVIA que quiera aprovechar sus tecnologías propietarias y construir progresivamente un sistema más sofisticado. JBL resulta más sencilla para quien busca una solución completa desde el primer día.

JBL Bar 800 MK2 vs JBL Bar 500 MK2

La Bar 500 MK2 pertenece a la misma generación y comparte varias tecnologías, entre ellas MultiBeam 3.0, Dolby Atmos, DTS Virtual:X, PureVoice 2.0, SmartDetails, Wi-Fi y la aplicación JBL ONE. Su sistema es 5.1 y también incluye subwoofer inalámbrico.

La diferencia decisiva está en los altavoces traseros. La Bar 500 MK2 utiliza procesamiento para construir el campo envolvente desde la zona frontal, mientras que la Bar 800 MK2 incorpora dos surround físicos desmontables. En una película multicanal, esto permite que los efectos posteriores procedan de una ubicación realmente situada detrás del espectador.

La Bar 500 MK2 puede ser preferible para una habitación donde no existe espacio para colocar temporalmente altavoces detrás. La Bar 800 MK2 tiene mucho más sentido si precisamente se busca una experiencia surround real sin aceptar una instalación permanente.

¿En qué es mejor que sus competidores?

Después de comparar diez alternativas, la principal conclusión es que la JBL Bar 800 MK2 no destaca por tener la arquitectura Dolby Atmos más sofisticada. La Bar 1000 MK2, Samsung HW-Q930F y otros sistemas con canales superiores físicos son más apropiados cuando la prioridad absoluta es reproducir una cúpula Atmos con información vertical claramente diferenciada.

Lo que JBL hace mejor que buena parte de sus rivales es resolver el problema práctico de los altavoces traseros. En un sistema convencional hay que decidir dónde instalarlos, cómo alimentarlos y qué hacer con ellos cuando no se utilizan. Aquí simplemente se desacoplan de los extremos de la barra, se colocan detrás del sofá y después vuelven a su posición para recargarse.

Esta solución consigue un equilibrio poco habitual entre cine real y sencillez doméstica. No depende únicamente de rebotes o algoritmos para simular que un sonido procede desde detrás: existe físicamente un transductor detrás del usuario cuando los módulos están correctamente colocados.

El segundo argumento es el subwoofer inalámbrico de 10 pulgadas y 300 W. Frente a barras todo en uno como Bose Smart Ultra o Sonos Arc Ultra sin módulos adicionales, JBL proporciona desde el principio una fuente de graves dedicada y físicamente separada. Esto tiene un efecto muy claro en cine de acción y música con contenido de baja frecuencia.

La tercera ventaja es su conectividad. La presencia de Wi-Fi, AirPlay, Google Cast, Spotify Connect, Bluetooth, HDMI eARC, entrada HDMI y óptica permite utilizarla con fuentes muy diferentes. El HDMI admite además paso de HDR10+ y Dolby Vision 4K, algo especialmente útil cuando un reproductor o consola se conecta directamente a la barra.

PureVoice 2.0 constituye otra ventaja práctica. Muchas personas compran una barra no solamente buscando explosiones más contundentes, sino porque los altavoces de su televisor dificultan entender conversaciones. Reforzar la inteligibilidad sin tener que disparar el volumen es una mejora cotidiana importante.

Finalmente, JBL ofrece calibración de sonido para adaptar el comportamiento a la habitación. La acústica de una sala influye enormemente en cualquier sistema surround, especialmente cuando se utilizan reflexiones para ampliar el campo sonoro. Realizar una calibración ayuda a que MultiBeam y el resto del procesamiento trabajen con las características concretas del espacio.

¿Merece la pena JBL Bar 800 MK2?

La JBL Bar 800 MK2 tiene especialmente sentido para quien quiere acercarse a una experiencia de cine en casa sin asumir la instalación de un sistema tradicional. Su principal ventaja es extremadamente concreta y útil: proporciona surround trasero real mediante altavoces desmontables alimentados por batería.

Eso la diferencia de las barras que intentan recrear todo el campo sonoro desde la parte frontal y también de los conjuntos que obligan a instalar permanentemente altavoces detrás del sofá. Para un salón familiar, esa flexibilidad puede ser más importante que disponer de uno o dos canales adicionales sobre el papel.

Hace especialmente bien las películas y series con bandas sonoras multicanal. Separar los módulos permite conseguir información frontal, lateral y posterior, mientras que el subwoofer de 10 pulgadas se ocupa de la zona grave. Dolby Atmos y MultiBeam 3.0 amplían la sensación espacial.

También resulta muy completa para música. La combinación de Wi-Fi y servicios de streaming evita utilizar Bluetooth como única opción. AirPlay, Google Cast, Spotify Connect y la aplicación JBL ONE permiten integrar la barra en hábitos de escucha mucho más variados.

Frente a la primera JBL Bar 800, la MK2 aumenta la potencia máxima especificada de 720 a 780 W y actualiza considerablemente el procesamiento con MultiBeam 3.0, PureVoice 2.0 y SmartDetails. Sin embargo, la generación anterior disponía de una arquitectura 5.1.2 con drivers superiores, de modo que no todas las diferencias pueden resumirse en que la MK2 tenga un número mayor.

Frente a la JBL Bar 1000 MK2, la diferencia está más clara. La 1000 MK2 es la elección apropiada para quien quiere 7.1.4 real con canales superiores físicos y una potencia máxima de 960 W. La Bar 800 MK2 conserva la solución desmontable, el subwoofer de 10 pulgadas y buena parte de las funciones inteligentes, pero su sistema es 7.1.

Samsung HW-Q930F constituye otro rival muy fuerte. Su arquitectura 9.1.4 y sus canales de altura ofrecen una solución más sofisticada para Atmos, especialmente acompañada de un televisor Samsung compatible con Q-Symphony. JBL responde con una instalación trasera mucho más flexible gracias a las baterías integradas.

Sonos, Bose y Sony tienen ventajas distintas: ecosistemas multiroom, diseños todo en uno, procesamiento avanzado e integración con televisores de sus respectivas plataformas. Sin embargo, para igualar la combinación de subwoofer y surround físicos de JBL normalmente es necesario añadir componentes separados.

También hay limitaciones que conviene conocer. Los altavoces traseros deben cargarse. Aunque JBL anuncia hasta diez horas, el resultado depende del volumen y del contenido. Quien utilice surround todos los días deberá acostumbrarse a volver a acoplarlos a la barra.

Además, su Dolby Atmos no debe confundirse con una configuración 7.1.4. Si se buscan efectos verticales físicamente reproducidos mediante altavoces orientados hacia el techo, existen opciones más apropiadas. La Bar 800 MK2 utiliza Dolby Atmos y procesamiento espacial dentro de una arquitectura 7.1.

Su subwoofer tampoco es pequeño. Los aproximadamente 325 x 400 x 325 mm requieren reservar un espacio en el salón y una toma eléctrica cercana. Esa es precisamente la contrapartida de utilizar un woofer de 10 pulgadas capaz de producir graves que una caja compacta no puede reproducir de la misma manera.

Para el comprador adecuado, estos compromisos son razonables. La Bar 800 MK2 consigue que un sistema compuesto por barra, subwoofer y dos canales traseros pueda comportarse durante el día como una instalación relativamente limpia y transformarse en un conjunto surround cuando empieza una película.

Esa es finalmente la razón más convincente para elegirla frente a muchas alternativas. No intenta sustituir un sistema de cine dedicado de múltiples altavoces ni superar en canales a todas las barras Atmos del mercado. Su especialidad consiste en ofrecer surround físico real, graves potentes y una instalación excepcionalmente flexible. Si colocar cables y altavoces permanentes detrás del sofá es precisamente lo que ha impedido montar hasta ahora un sistema envolvente, la JBL Bar 800 MK2 resuelve ese problema de una forma especialmente ingeniosa.

Ficha técnica de JBL Bar 800 MK2

Característica Especificación
Marca JBL
Modelo Bar 800 MK2
Sistema de sonido 7.1 canales
Potencia máxima total 780 W, especificada a un máximo del 1 % THD
Potencia máxima de la barra 400 W
Potencia máxima de los altavoces surround 2 x 40 W
Potencia máxima del subwoofer 300 W
Subwoofer Inalámbrico
Transductor del subwoofer 10 pulgadas / 260 mm
Altavoces surround 2 inalámbricos y desmontables
Transductores de la barra 6 drivers racetrack de 44 x 80 mm y 2 tweeters de 25 mm
Transductores surround 2 drivers racetrack de 44 x 90 mm
Batería de los surround Litio, 3,635 V / 3.283 mAh
Autonomía máxima de los surround Hasta 10 horas; varía según contenido y volumen
Recarga de los surround Acoplándolos de nuevo a la barra
Dolby Atmos Sí
DTS Virtual:X Sí
MultiBeam MultiBeam 3.0
PureVoice PureVoice 2.0
SmartDetails Sí
Escucha nocturna Sí
Calibración de sonido Sí
Respuesta de frecuencia 35 Hz – 20 kHz (-6 dB)
HDMI de entrada 1
HDMI de salida 1 con eARC
HDCP 2.3
Paso HDR HDR10+ y Dolby Vision
Entrada óptica Sí
USB USB tipo A; en versiones europeas su funcionalidad de reproducción puede estar restringida según la referencia regional
Bluetooth Sí
Wi-Fi Sí, doble banda 2,4/5 GHz
Apple AirPlay Compatible
Google Cast Compatible
Spotify Connect Compatible
Aplicación JBL ONE
Alimentación 100-240 V CA, 50/60 Hz
Consumo en espera de red Menos de 2 W
Dimensiones totales con surround acoplados Aproximadamente 1.163 x 52 x 128 mm según especificación regional
Dimensiones del subwoofer 325 x 400 x 325 mm
Peso de la barra Aproximadamente 5 kg
Peso de cada surround Aproximadamente 0,7 kg
Peso del subwoofer Aproximadamente 8,1 kg
Montaje en pared Sí, con soportes y plantilla incluidos
Contenido principal de la caja Barra principal, 2 altavoces surround desmontables, subwoofer inalámbrico, mando con pilas, cable HDMI, cables de alimentación según región, soportes de pared, tapas laterales, plantilla y documentación
Uso especialmente indicado Cine, series, música y usuarios que quieren surround trasero real sin una instalación permanente de altavoces cableados

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